La Consejería de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento es el departamento del Gobierno de Canarias de velar por el fomento del empleo, la diversificación económica, el apoyo a la industria, la artesanía y el comercio canario y la política energética. Inmersa en esta consejería, la Dirección General de Industria y Energía, es el departamento competente en las funciones de dirección, coordinación, estudio y resolución en materia de industria, energía, minas, fomento industrial, así como en artesanía.

A partir de la entrada de España en la UE, comienzan a elaborarse y a ponerse en marcha en Canarias múltiples planes de desarrollo que directa o indirectamente inciden en el desarrollo del sector industrial. Entre los más generales se encuentran los Planes de Desarrollo (PDCAN, 1994-1999 y 2000-2006), el Plan de Desarrollo Regional (PDR, 2000-2006) y el Plan Director de Infraestructuras, entre otros.

En la década de los 90 los intentos planificadores que más directamente estuvieron vinculados con la industria lo constituyeron los Planes de Desarrollo Industrial de Canarias (PDINCA), los cuales nacieron nace como consecuencia del compromiso adquirido por el Gobierno de Canarias en base a la Proposición no de Ley (PNL-122), aprobada por Resolución del Parlamento de Canarias el día 23 de noviembre de 1993, por la que éste instó al Gobierno de Canarias a la elaboración de un plan para el sector industrial. De esta forma, por Resolución del Parlamento de Canarias de 17 y 18 de diciembre de 1997 se aprobó el PDINCA 1996-2000, con el objetivo general de mejorar los factores de competitividad industrial que posibilitasen el sostenimiento de las actividades existentes, así como creación de otras en sectores de futuro, para contribuir con una base industrial y tecnológica suficiente al desarrollo diversificado, articulado y sostenible de la economía regional. En la misma resolución en su apartado séptimo, se establecía la creación de la Comisión de Seguimiento del PDINCA 2000 en la que estarán representados la Administración y los sectores económicos y sociales afectados.

A lo largo de aquellos años, todo ese considerable esfuerzo público y privado no permitió superar una tendencia secular en nuestra historia económica contemporánea, centrada en el impulso de actuaciones planificadoras “cortoplacistas”, con el loable deseo de obtener resultados inmediatos, aunque en evidente contradicción con la lógica “largoplacista”, exigible para alcanzar cambios socioeconómicos estructurales profundos, capaces de provocar giros estratégicos en el modelo de desarrollo industrial.

Con el fin de contrarrestar la anterior tendencia, y ya comenzado el actual periodo recesivo, con motivo del Debate de la Nacionalidad correspondiente al período de sesiones de 2008, el Parlamento de Canarias adoptó una Resolución en la que se instaba al Gobierno de Canarias a elaborar la actual “Estrategia de Desarrollo Industrial de Canarias” para el periodo 2009-2020, la cual apuesta con decisión por el cambio de modelo productivo y la efectiva diversificación económica, en la que el sector industrial debe jugar un papel de motor en materia de I+D+i, de refuerzo del tejido de base tecnológica y de ajuste intersectorial. En este sentido, la EDIC fija unos objetivos estratégicos asequibles y viables, en un marco temporal con un amplio periodo de vigencia, perfectamente estructurado en cuatro etapas bien definidas para su plena ejecución.